Tratamientos y técnicas robóticas para tratar el cáncer de riñón

Collage Doctor Alvin López, Doctor William Román y el Doctor Ronald Cadillo, médicos urólogos.

Marcela Moreno Wilches, Eduardo Najar
Agencia Latina de Noticias Medicina y Salud Pública


La quimioterapia y la radiación muchas veces no logran debilitar algunos tipos de cáncer como el de riñón.

En entrevista con la Revista Medicina y Salud Pública (MSP), el doctor Alvin López, el doctor William Román y el doctor Ronald Cadillo, médicos urólogos, profundizan en los avances de técnicas para la intervención quirúrgica en el cáncer de riñón.

Aunque la cirugía tradicional para los pacientes con cáncer de riñón es la abierta, que comúnmente en años anteriores comprometía la extracción completa del riñón, en años anteriores como no se contada con estudios avanzados, cualquier masa que no hiciera parte de la “anatomía normal” implicaba remover el riñón, aunque después se determinara que la masa no era maligna.

En los últimos 20 años, la cirugía de robot ha venido evolucionando, brindando brazos más ergonómicos y más pequeños, modernizándose en la medida que se dirigen los brazos justamente hacia la zona que deben ir, acomodándose más fácil en las salas de cirugía y brindando opciones de tratamientos mínimamente invasivos para el beneficio del paciente.

La evolución del robot ha permitido realizar procedimientos que antes eran considerados demasiado complejos, permite colocar los instrumentos de manera más sencilla y permite tratar casos más delicados o graves.

“El primer robot que llegó a Puerto Rico fue un Da Vinci-S en Hospitales Metropolitanos, más adelante llego el S-i, mas adelante el S-ie y el X, han habido varios avances y cambios respecto al uso de estos elementos(…). Los robots han evolucionado mucho, antes eran mas burdos, sin embargo, actualmente es más compacto y especifico, además es mucho más cómodo para realizar procedimientos, asimismo es benéfico para el paciente” profundizó el Urólogo Román.

La cirugía robótica tiene beneficios marcados comparados con la cirugía abierta ya que, al ser sin incisión, el paciente se va a recuperar más rápido, duele menos, sangra menos, hace falta menos analgésico, se va más rápido para la casa y se incorpora más rápido a su trabajo.

Antes se requería la extracción completa y hoy en día estas tecnologías han permitido salvar muchos riñones que hace años muchos años hubieran terminado en una nefrectomía definitiva, de igual forma los ángulos que se manejan con el robot permiten llegar a zonas y hacer las cirugías un poco más fáciles.

Es importante destacar que existen algunas masas renales que se pueden quemar, congelar o tratar con algún medicamento que pueda atacar las células cancerígenas como es el caso de los inhibidores de puestos de control inmunitarios como el Pembrolizumab (Keytruda), que ha demostrado ser efectivo en diferentes tipos de cáncer.

Evolución en los estudios de imagen

Los avances en imagen permiten determinar a los urólogos cuál es el procedimiento exacto que se debe realizar en cada paciente y permiten planear mejor la operación, esto sin duda va paralelo a la efectividad en las operaciones y a la recuperación del paciente.

“La evolución en los estudios de imagen nos permite predecir cada vez mejor si esta masa que se encuentra en el riñón es maligna y no solo esto(…) nos permite saber qué tipo de herramientas vamos a necesitar, que equipos extra se usan y que tipo de incisión se realizará, es un gran recurso con el fin de tener mayor efectividad y conocer que tejidos pueden comprometerse, nos permite planear mejor la operación” dijo el doctor López.

“La cirugía abierta es más invasiva, pero suele tener el mismo propósito que la robótica. La segunda es más especifica se ve mejor al detalle, sobre todo para el especialista, es una ayuda para la parte técnica” argumento el Dr. Román.

La cirugía robótica y abierta

La cirugía robótica muestra beneficios en términos netamente quirúrgicos técnicos, se ve tridimensional lo que muestra detalladamente la zona a tratar, permite ser más precisos al identificar los vasos sanguíneos que van al riñón, y se resalta que es menos invasiva, sin embargo, la cirugía abierta bien hecha no tiene complicaciones.

“La evolución del robot ha permitido que se puedan realizar aquellos procesos quirúrgicos que antes no eran posibles, el alcance de los instrumentos es mayor, la colocación de los puertos o canales es mucho mas fácil, se puede medir perfusión(…) en la medida que los robots han cambiado se han podio salvar mas riñones a comparación de años anteriores, esta es la ventaja de este procedimiento” profundizó el Dr. Ronald Cadillo.

Tratamiento después de la cirugía

Todos los pacientes tienen un riesgo de recurrencia o metástasis oculta, por lo que es fundamental no abandonar los controles con el especialista. En más del 95% de los pacientes los tumores son localizados y no es común presentar metástasis, sin embargo, el riesgo es impredecible.

“Normalmente como el caso de riñón es localizado se usa el método quirúrgico en un primer momento, no obstante, en aquellos pacientes que tienen recurrencia o metástasis, pueden necesitar quimioterapia, pero cuando existe un riesgo de diseminación” concluyó el Dr. Cadillo.

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